Estás en: Inicio > Destacados > Especialidades de nuestro país > Japón > Junio:el mes de Aragón. UASABI, o un “resto-bar” japo-aragonés

Junio:el mes de Aragón. UASABI, o un “resto-bar” japo-aragonés

1 Comentarios

IMG_3592


El restaurante y bar Uasabi abrió no hace ni un año. Para ser más concretos, en Septiembre del año pasado. Ya días antes de abrirse estuve cotilleando a través de las rejas de la ventana, a ver qué se cocía por ahí dentro. Me atraía enormemente la idea de que abrieran un restaurante japonés, y  en pleno centro de Zaragoza. ¡Soñaba con que abrieran un japonés de verdad! Porque, desafortunadamente, en esta ciudad no hay ni un solo restaurante japonés de calidad. Miraba cada diá  a ver cómo iban las obras y a ver si alguien me chivaba algún adelanto de lo que se podría degustar entre esas paredes. Yo, adicta a la comida nipona, echaba de menos un local con un buen sushi, al menos. Y mira qué casualidad, lo quieres, ¡lo tienes!

Bueno, en realidad El Uasabi no cumple de forma estricta las condiciones de un restaurante japonés (a mí parecer). Es más un restaurante donde poder encontrar platos con nombres japoneses, pero con una materia prima muy de aquí,  cuidando siempre, eso sí, que el producto principal que dé nombre al plato se encuentre presente, claro está. Para que os hagáis una idea: se pueden encontrar makis con borraja, por ejemplo. O con cebolla de fuentes y ternasco de Aragón. O sopa de miso con este mismo vegetal. Pero el miso y el wakame están:) Eso sí, el arroz está en su punto, los pescados son frescos y, en su variante caliente, son cocinados con mimo, cuidando su melosidad y punto de cocción. A partir de ahí, has de dejar volar tu imaginación y dejarte llevar por una cocina con fusión en toda regla.

Una vez dentro, podrás elegir entre quedarte en la barra y disfrutar de tapas a la japo-aragonesa, o comer a la carta en el interior, donde poseen un pequeño comedor, más íntimo. El restaurante Uasabi se encuentra en la C/4 de Agosto, nº18, en pleno “Tubo” Zaragozano.

Rufino

He tenido la suerte de conocerlo y disfrutarlo… y, como McArthur, volveré! Muy recomendable.

Responder