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Visitamos la Heladería Rocambolesc

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helado caliente, panecillo de helado


Hay helados y helados. Hay momentos y momentos. Canciones y canciones. Y tonterías las justas con los Señores Roca. Que este trío de hermanos, señores bardos de la cocina, están haciéndonos disfrutar del gran momento que vive su creatividad es algo que ya sabemos y que no merece ser reseñado en ningún blog, por mucho que pertenezca éste a una de las redes gastronómicas del momento… pero es que resulta que desde hace tiempo al menor de los tres no se le ha ocurrido mejor manera de atentar contra nuestra línea de flotación con un torpedo de colores… un lugar del pecado. Un Sin city del helado. Un Californication en cada tarrina disfrazado de cuento para niños. Un sitio para atracar; ponme todo lo que tienes ahí y rapidito… Olvídate de la caja. Un sítio mágico llamado Heladería Rocambolesc. Un sitio con estética Charlie y la Fábrica de Chocolate que esconde en el fondo de sus cubetas más de un riff de guitarra eléctrica. Un lugar privilegiado que pueden encontrar, lejos, en Girona, y en Playa d’Aro… Aunque ahora también pueden disfrutar de sus creaciones en las muy Condales Guinguetas de Carles Abellàn (otro motero de la cocina), sobre la arena de la Barceloneta y de la playa del Bogatell. Podemos hablar de combinaciones perfectas. Esta última es una. Y no la única. Del Señor Abellàn nos ocuparemos también un día. Al tiempo.

 

Las otras (combinaciones ganadoras) son las que te puedes encontrar dentro de las cubetas del Rocambolesc: helados artesanos y toppings capaces de volverle bastante yonki a cualquiera que caiga por ahí imprudentemente, como los personajes del aquel libro de Roald Dahl en que se basa todo este maravilloso tinglado. Todo está calculado en esta fábrica. Incluida la profesionalidad del personal. Ostress… piensa uno; por fin alguien que sabe de helados poniendo helados… Parece tan obvio que tiene uno que encontrárselo de cara para darse cuenta que lo es. Obvio. Pues por la ciudad condal no todos tienen eso tan claro.

 

Hay helados que te trasladan a sitios imposibles. Y heladerías que nacen de carritos del helado que se han hecho mayores. Y, fruto de esa comunión, tenemos un resultado imposible lleno de helados imposibles. Como imposible parecía ser que alguien nos descubriese algo nuevo en materia de heladería. Que si los italianos tal y han llegado a no sé dónde. Pues parece, señores, que afortunadamente hemos superado esa fase freudiana. Dejémoslo ahí. No la calificaremos de anal… Simplemente de acomplejada. Hay helados que cuando los comes suenan los Beatles (siempre iguales, siempre jugando a lo mismo, bien pero en la línea Beatle, muy italianos) y hay helados que cuando los pruebas suenan los Rolling Stones. Rocambolescos. Sólo a un rockero de mente perversa se le ocurriría fusionar Ron Santa Teresa y sacar helados de mojito y encima venderlos en un sitio aparentemente para niños. Eso no sé si es educar pero es cierto que It’s only R’N’R but i like it. A quién, en su más daliniana locura, se le ocurre tirar las líneas de un proyecto en torno a algo tan puro, tan adictivo como el panecillo caliente relleno de helado que ilustra el artículo. Helados calientes los llaman. Pura Metanfetamina traída de Baltimore. Algunos dirán que los italianos (otra vez…) ya han inventado la focaccina (beatlemanía gastronómica para Jennis y Johnys en chanclas) de las cuales el aquí presente ha ingerido unas cuantas. Algunas aceptables. En varias ciudades. Algunas en Barcelona. Caras y vendidas por trileros. Deglutibles sin más.  Como no lo es el pan de mantequilla caliente que envolvió el helado de manzana al horno y vainilla que este pobre espíritu disfrutó por las calles de Girona excelentemente aconsejado (gracias, tio) por un dependiente que le puso dentro trozos de almendra tostada y de manzana “rostida” como colofón. Desde las ventanas abiertas de una casa sonaba Take me down, Little Susie, take me down… Gracias señor Jordi Roca por sentir tanto respeto por el noble arte de hacer helado. Un pecador impenitente se lo agradecerá por siempre y volverá siempre que pueda a este Razzmatazz del helado que se ha inventado usted. Puro Roca and Roll.

 

Sí. También los puedes comprar envasados en Madrid en las tiendas Isolée y en Barcelona en las  Delishop a parte de… como ya dije arriba, en las Guinguetas del Señor Carles Abellàn.

Kamila

Oh lalalalala! I am so happy that I have found your wesbite, I have passion for cooking, and I’m always in my kitchen having fun being creative and listening to my French music play list while cooking something differing every day. My husband is my number fan and today as he was watching me pulling all my ingridients out of the fridge I said to myself, I have this beautiful mangoe and argula so I am going to mix them together to prepare a delicious summer argula-mango salad but I still wasn’t sure about the other ingredients so I went in my search engine with just the words argula salad. To my delightful surprise this recipe came out with mango and red onions which is also another of my favor ingridients on any salad .Your salad is so genious and simple, it is now my number one favor for this summer and many to come. I added some steelhead fillet and immediately this simple salad became the main course of tonight’s dinner. Thank you!

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